
“Hoy, el diseño, como forma de pensamiento crítico, responsable y consciente, nos invita a preguntarnos no solo qué vamos a producir, sino bajo qué criterios y con qué consecuencias”. Con esta reflexión, María Navarro, gerente de la ADCV, abrió la V Jornada Diseño con Impacto Positivo: Premios ADCV 2026. En este encuentro, celebrado en Las Naves de Valencia Innovation Capital, nos acercamos a 13 de los 17 trabajos distinguidos con los Premios Impacto Positivo en la octava edición de los galardones de la ADCV, de mano de sus responsables.
Las presentaciones recorrieron disciplinas y escalas distintas, desde una cubierta editorial hasta un servicio de acondicionamiento acústico. En todas ellas, el impacto apareció ligado a decisiones concretas: escuchar a personas que habían quedado fuera del relato, facilitar la autonomía, compartir la construcción de un espacio, aprovechar lo que ya existe o revisar cuánto tiempo necesita alguien un producto. Esa diversidad permitió ver cómo una intención se convierte, a través del proceso de diseño, en soluciones con efectos reales.
De sus intervenciones emergió una idea compartida: el impacto positivo empieza al decidir qué problema abordar, a quién escuchar y cómo desarrollar una solución que pueda sostenerse en el tiempo. La jornada abrió además un espacio para conversar con sus autores y autoras, compartir aprendizajes y fortalecer los vínculos entre quienes trabajan en el diseño de la Comunitat Valenciana.

En este encuentro, en Las Naves de Valencia Innovation Capital, nos acercamos a 13 de los 17 trabajos distinguidos por su 'Impacto Positivo' en los Premios ADCV 2026
Las manos que cosen, desarrollado por Sayavera & Metódica para el Museo Cristóbal Balenciaga, recupera la historia de las más de 2.000 mujeres que trabajaron en la casa de moda. Lorena Sayavera explicó que el proyecto parte de una investigación de más de diez años, con nóminas, fotografías, objetos y testimonios de antiguas trabajadoras, algunas de ellas mayores de 90 años. La web permite acercarse a ese archivo y a las piezas documentales creadas a partir de él.
La memoria guio también las decisiones visuales. Las imágenes, los vídeos y los textos se superponen y aparecen a diferentes velocidades durante la navegación, evocando una historia que se reconstruye por fragmentos. Según se expuso en la jornada, la web recibió 35.000 usuarios únicos durante sus tres primeros meses. El proyecto da visibilidad a unas profesionales cuyo trabajo fue esencial y durante mucho tiempo permaneció en segundo plano.
En Archivo Fernando Gil, Estándar estudio ha convertido una colaboración sostenida con la imprenta Fernando Gil, de Tavernes Blanques, en una investigación gráfica sobre el patrimonio cultural local. Julio Alonso, cofundador de Estándar Estudio, explicó que el proyecto comenzó como una pieza promocional y fue creciendo año tras año hasta reunir distintas miradas sobre la arquitectura, la industria, la gastronomía y el paisaje del territorio.
La incorporación de residencias artísticas ha ampliado ese recorrido. En la edición presentada durante la jornada, la investigación se ha centrado en l’Horta Nord y se organiza en torno al agua, la tierra, la casa y la industria. Las ilustraciones, el calendario y las piezas editoriales ponen en circulación imágenes e historias de un patrimonio que, en algunos casos, corre el riesgo de desaparecer.
Elena Yuste representó a los coautores de ‘El libro que escucha’, publicación que realizó junto a Álvaro García Ruano, Elena Yuste, David Consuegra, Jon Zabala y Sara Méndez para la Fundación Cotec. Yuste contó que el equipo decidió situar la escucha en el centro del proyecto y aprovechar una publicación dirigida a personas con capacidad de decisión para trasladarles preocupaciones expresadas por jóvenes.
La propia forma del libro desarrolla esa intención. Su cubierta remite a los materiales que absorben el sonido, mientras que el interior deja espacio para leer, anotar y añadir otras voces. Elena Yuste explicó que, durante la presentación oficial del proyecto, se habilitó una cabina donde las personas asistentes podían compartir inquietudes e incorporarlas a la publicación. El objeto editorial se convirtió así en una invitación a escuchar y a continuar la conversación.
Les fosses de la vergonya, de Granissat Estudi Creatiu para Bressol Producciones y la Diputació de València, aborda la recuperación de la memoria democrática a través de un proyecto digital vinculado a un documental sobre las fosas de Paterna. Josep Olmos y Lali Gil explicaron que el trabajo exigía acercarse con respeto a las víctimas, sus familias y un material gráfico especialmente doloroso. El objetivo era hacer accesible esa historia sin restarle gravedad.
La web organiza el relato en cinco capítulos que se descubren mediante el desplazamiento por la página. Imágenes, textos y elementos gráficos aparecen por capas, en una decisión que remite al proceso de exhumación y reconstrucción de la memoria. Quien navega puede profundizar en los contenidos a su ritmo y conocer tanto los hechos como las historias de las personas afectadas.
Con Wave, Odosdesign y Seniorcare se propusieron revisar el mobiliario destinado a espacios de cuidados. María Rochina explicó que la colección de mesas y asientos parte de observar cómo utilizan estos lugares las personas mayores: qué altura facilita sentarse y levantarse, cómo se relacionan la mesa y la silla o qué disposición favorece que alguien se quede a conversar.
Los reposabrazos, los asientos acolchados, los cantos redondeados y el uso de madera de haya responden a necesidades de seguridad, autonomía y confort. La posibilidad de combinar las piezas permite crear espacios para distintos momentos de encuentro. Rochina señaló que una silla puede servir para sentarse, pero, también, puede invitar a permanecer y reducir la sensación de aislamiento.
La reconstrucción después de la DANA fue el punto de partida de Remoblar Post-DANA, presentado por Mireia Juan, de Makea. A partir de un encargo de la ONG Jóvenes y Desarrollo para intervenir en dos centros educativos públicos, el equipo trabajó con profesorado y equipos directivos para identificar necesidades y convertir los recursos disponibles en mobiliario útil para la vida escolar.
Makea diseñó tres modelos adaptables y, junto a ellos, los sistemas y las dinámicas necesarias para que el alumnado participara en su construcción. El proyecto empleó materiales locales y recuperados y buscó soluciones resistentes, reparables y fáciles de reproducir. Cerca de 280 personas participaron en el proceso, que ha dejado capacidades prácticas en los centros y una metodología que puede aplicarse en otras situaciones de emergencia.
Hebra, de Estudio Menta para Fundación Proyecto Vivir, muestra cómo la identidad de una tienda puede contribuir a ampliar el alcance de un proyecto social. La fundación explicó que la venta de ropa recuperada ayuda a cubrir necesidades básicas de las familias a las que acompaña y que la iniciativa aspira, además, a ofrecer formación y oportunidades laborales a mujeres.
Elisa Gómez, directora creativa de Estudio Menta, explicó cómo se construyó el nombre y la identidad alrededor “de la hebra que une el tejido material con el tejido social”. La intervención incluyó el espacio comercial y sus aplicaciones gráficas, con una imagen capaz de atraer a nuevos públicos. Según compartió la fundación, el cambio ha incrementado las ventas y ha dado forma a un modelo que quiere reproducir en otros lugares.
En Dana/nada, Miguel Hache trasladó a una falla el impacto de la DANA y las palabras de quienes la sufrieron. Durante su presentación, situó el proyecto dentro de una trayectoria en la que los materiales y las construcciones efímeras han servido para hablar de asuntos cercanos a los barrios, desde los desahucios hasta la transformación de sus espacios.
El término “nada”, explicó, aparecía una y otra vez en los relatos de personas que habían perdido sus pertenencias, sus negocios o los lugares que conocían. A partir de esa experiencia, la falla convirtió una vivencia colectiva en una pieza pública. La intervención recordó la capacidad del diseño y de la creación fallera para expresar lo ocurrido y abrir conversaciones en el espacio compartido.
El Tren Navidad – Cesta de fruta, de PackCo | Brand and Packaging, responde a un encargo para acercar la fruta al público infantil. Julia Galindo explicó que el diseño debía funcionar, primero, como envase: proteger el producto, resistir la humedad y el transporte, contener 750 gramos de fruta y destacar en el punto de venta. El equipo revisó además tintas, troqueles y almacenaje para ajustar su producción.
La segunda vida estaba prevista desde el inicio. Las ruedas se despliegan y los envases se enganchan entre sí para formar un tren que niñas y niños pueden montar y utilizar para jugar. La presentación mostró cómo las decisiones sobre fabricación, logística y uso posterior deben resolverse conjuntamente para que una propuesta pueda llegar a producirse y prolongar su utilidad.
Llibre Verd València, de Fase Studio, incorpora la investigación en biomateriales a una publicación vinculada a la Capital Verde Europea València 2024, con la colaboración de Sirope Lab. Raul Vicent, de Fase, explicó que el libro se concibió con un formato que aprovechara el papel, un número ajustado de páginas, pese a incluir tres idiomas, y una impresión con dos tintas.
La sobrecubierta concentra la experimentación material. Luisa Tovar, de Sirope Lab, detalló que está elaborada artesanalmente a partir de un bioplástico de algas y restos de naranja. El objetivo era que debía conservar flexibilidad y transparencia para funcionar como parte del libro.
Gumi, de Made Studio para Ondarreta, nació cuando la empresa decidió desarrollar su primer sistema de mobiliario tapizado. Borja García explicó que esa oportunidad permitió repensar la estructura habitual de un sofá. El equipo diseñó un interior ligero de aluminio y soporte textil, con piezas que pueden utilizarse por separado o unirse para configurar distintos espacios.
La colección reduce peso y facilita el desmontaje y la separación de materiales al final de su vida útil. Según los datos compartidos en la jornada, incorpora un 50 % de materiales reciclados y puede ser reciclable hasta en un 92 %, según la pieza. Su diseño modular permite reconfigurarla con facilidad, y el cambio de tapicería hace posible utilizarla tanto en interiores como en exteriores.
Con Evermute, Monnou y la empresa de soluciones acústicas Absotec llevaron la reflexión más allá del producto. Pedro Sáez explicó que el análisis del ciclo de vida reveló una contradicción: paneles capaces de durar muchos años podían ser utilizados solo durante unos días en una feria o unos meses en una oficina. Mejorar los materiales tenía un alcance limitado mientras se mantuviera esa forma de consumo.
La propuesta fue la evolución del modelo de negocio, desde la venta puntual a un servicio que permite utilizar las soluciones acústicas durante el tiempo necesario y devolverlas después para su mantenimiento y reutilización. El proceso implicó a clientes, prescriptores y personal de la empresa, y requirió adaptar tanto el producto como su comunicación.
Colla Paper, de Estándar estudio e Impresum, cerró las presentaciones con una mirada a los objetos cotidianos de papel. Bianca Cifré explicó cómo la colaboración entre el estudio y la imprenta ha dado lugar a una línea propia de agendas, calendarios, cuadernos y otras piezas para organizarse, escribir y dibujar. La propuesta reivindica el valor de detenerse, probar ideas y dejar espacio al error en los procesos creativos.
La cercanía entre quienes diseñan y quienes imprimen permite conocer de primera mano los materiales disponibles y aprovechar papeles sobrantes, excedentes de producción y piezas que ya no cumplen su función original. Estos recursos condicionan formatos, colores y tiradas, y se convierten en el punto de partida de nuevos productos. Su proceso muestra cómo producir cerca y a pequeña escala puede influir en cada decisión de diseño.
La V Jornada Diseño con Impacto Positivo contó con el apoyo de Valencia Innovation Capital y formó parte de la programación del Valencia Design Fest, impulsado por la Fundació del Disseny de la Comunitat Valenciana.




















